Protocolo HTTPS: para qué sirve y en qué se diferencia de HTTP

Por Felipe

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El protocolo HTTPS es la versión segura de HTTP: cifra la información que viaja entre el navegador y el servidor mediante SSL/TLS, de modo que nadie pueda interceptarla. Para activarlo en tu web solo necesitas instalar un certificado SSL. Además de proteger los datos, HTTPS genera confianza en los usuarios y mejora el posicionamiento en Google.

Aunque al principio el protocolo HTTPS lo empleaban casi en exclusiva los bancos y las tiendas online, en los últimos años se ha extendido a todo tipo de webs. Una de las razones es que Google mira con mejores ojos las páginas que lo implementan, ya que ofrecen mucha más seguridad que las que viajan con el protocolo HTTP. A continuación veremos qué es HTTPS, en qué se diferencia de HTTP y cómo debes proceder para que tus páginas lo utilicen.

Diferencia entre HTTP y HTTPS

El protocolo HTTP (Hyper Text Transfer Protocol) es un protocolo de transferencia que permite enviar y recibir información desde y hacia los servidores web. Su limitación es que los intercambios de información se realizan sin ningún tipo de cifrado, por lo que un tercero podría interceptar los datos en tránsito.

El protocolo HTTPS (Hyper Text Transfer Protocol Secure) ofrece un grado extra de seguridad, ya que combina el protocolo HTTP con el protocolo SSL/TLS. Esto significa que la información viaja cifrada y nadie puede acceder a ella salvo el navegador y el servidor web. Así, datos sensibles como contraseñas, formularios o pagos quedan protegidos frente a posibles interceptaciones.

Qué es un certificado SSL y cómo funciona

SSL (Secure Sockets Layer) y su sucesor TLS (Transport Layer Security) son los protocolos criptográficos que hacen posible HTTPS. Un certificado SSL es un pequeño archivo, emitido por una autoridad de certificación de confianza, que vincula tu dominio con una clave criptográfica. Cuando un visitante accede a tu web, su navegador y tu servidor realizan un intercambio inicial (el llamado handshake) en el que verifican el certificado y acuerdan una clave para cifrar toda la comunicación. Si quieres proteger tu sitio, puedes informarte sobre los certificados SSL disponibles y elegir el que mejor se adapte a tu proyecto; de hecho, muchos planes de alojamiento ya incluyen el certificado para facilitar el proceso.

Cómo hacer que tu web use HTTPS paso a paso

Conseguir que tu web utilice HTTPS es un proceso bastante rápido. Lo único imprescindible es disponer de un certificado SSL. Una vez lo tengas, estos son los pasos habituales:

  • Consigue un certificado SSL: puedes comprar uno o utilizar uno gratuito. Si tienes una tienda online o una web donde se realizan transacciones bancarias, lo recomendable es un certificado de pago con mayor nivel de validación. Si tu web no maneja información comprometida, un certificado gratuito puede ser suficiente.
  • Configura el certificado: normalmente, los paneles de administración que ofrecen los servicios de alojamiento incluyen un apartado para instalar el certificado. El proceso suele ser muy intuitivo: en general basta con subir el certificado y pulsar un botón de “instalar”.
  • Cambia las rutas en tu base de datos: si tu base de datos contiene rutas absolutas, deberás actualizar aquellas que comiencen por http para que pasen a https y evitar así el contenido mixto.
  • Redirige de HTTP a HTTPS: por último, conviene crear una redirección para que los usuarios que entren por HTTP pasen automáticamente a HTTPS. Esta redirección también suele poder configurarse desde el panel de gestión de tu alojamiento.

Tras estos pasos conviene revisar que no queden recursos (imágenes, hojas de estilo o scripts) cargados por HTTP, ya que provocarían una advertencia de “contenido mixto” y el navegador podría no mostrar el candado de seguridad.

Tipos de certificado SSL

No todos los certificados son iguales; se diferencian sobre todo por el nivel de validación y por la cantidad de dominios que cubren. Conocer los tipos te ayudará a elegir el adecuado:

  • Validación de dominio (DV): comprueban únicamente que controlas el dominio. Se emiten muy rápido y son adecuados para blogs y webs informativas.
  • Validación de organización (OV): verifican además la existencia de la empresa, por lo que aportan algo más de confianza.
  • Validación extendida (EV): implican la comprobación más exhaustiva de la entidad y son habituales en banca y grandes comercios.
  • Wildcard: protegen un dominio y todos sus subdominios con un solo certificado, lo que resulta práctico si gestionas varios subdominios.

Ten en cuenta que los certificados SSL tienen una fecha de caducidad y deben renovarse periódicamente. Muchos proveedores de alojamiento automatizan esta renovación para que tu web nunca se quede sin protección, algo especialmente útil con los certificados gratuitos, que suelen tener una validez más corta y requieren renovaciones más frecuentes.

Otra información útil sobre HTTPS

  • HTTPS significa Hyper Text Transfer Protocol Secure, es decir, la versión segura de HTTP.
  • El puerto por defecto de HTTPS es el 443, mientras que el de HTTP es el 80.
  • Usar HTTPS influye en el SEO de tu página, por lo que conviene que tus webs lo implementen.
  • Para comprobar que tu web usa HTTPS, fíjate en que la barra de direcciones del navegador muestre un candado cerrado.

Hoy en día es fundamental usar el protocolo HTTPS, no solo porque añade una capa de seguridad sobre la web y genera confianza en los usuarios, sino porque también influye en el posicionamiento. Asegurar tu página es, por tanto, proteger a la vez a tus visitantes y tu visibilidad en los buscadores.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio tener HTTPS en mi web?

No es una obligación legal en sí misma, pero sí muy recomendable. Los navegadores marcan como “no seguras” las webs sin HTTPS, especialmente las que tienen formularios, y Google penaliza su posicionamiento. Si recoges cualquier dato del usuario, el cifrado es prácticamente imprescindible.

¿Un certificado gratuito es suficiente?

Para blogs y webs informativas, un certificado de validación de dominio gratuito cumple su función de cifrar la conexión. Para tiendas online o sitios que manejan pagos y datos sensibles, suele compensar un certificado de pago con mayor nivel de validación y garantías adicionales.

¿HTTPS hace que mi web vaya más lenta?

El impacto es mínimo y, con las versiones modernas de TLS y el protocolo HTTP/2, en muchos casos la navegación es incluso más rápida. La pequeña carga del cifrado queda ampliamente compensada por la seguridad y la confianza que aporta.

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