Redirección 301: qué es y cómo realizarla en tu web
Por FelipePublicado en:
Una redirección 301 es un redireccionamiento permanente que indica a los navegadores y a Google que una URL ha cambiado de dirección de forma definitiva. Sirve para conservar el posicionamiento SEO al cambiar de dominio, migrar a HTTPS o reestructurar tu web. Puedes aplicarla editando el archivo .htaccess o mediante un plugin.
Qué es la redirección 301
En el desarrollo web, muchas veces es necesario cambiar las URL de un sitio, algo que debe hacerse de forma adecuada para no perder posicionamiento ni arruinar la experiencia de usuario, evitando que los visitantes acaben en un contenido que no corresponde con el que buscaban. Una redirección 301 (301 redirect) es el proceso por el que se indica que una dirección web dirige ahora a un nuevo contenido de forma permanente, de modo que Google realice los cambios correspondientes en su ranking y los usuarios accedan correctamente a la página desde el buscador.
Son muchos los casos en los que una redirección 301 resulta muy útil. Estos son los más habituales:
- Cuando una web o un eCommerce cambia de dominio.
- Cuando se quiere aprovechar el posicionamiento de un artículo antiguo u obsoleto en un nuevo contenido actualizado.
- Cuando se reestructura la arquitectura web del sitio.
- Para evitar la canibalización de contenido, es decir, que dos URL de una misma web compitan por posicionarse con la misma palabra clave.
- Para evitar sanciones de Google por contenido duplicado.
- Para pasar las URL del antiguo protocolo HTTP al protocolo seguro HTTPS.
Diferencias entre la redirección 301 y la 302
La redirección 302 está asociada a la 301, ya que cumplen funciones similares, pero con dos diferencias claras. La primera es que la redirección 302 tiene carácter temporal, mientras que la 301 es definitiva. La segunda es que la 302, al ser temporal, no traspasa la fuerza del posicionamiento web, algo que sí ocurre con la 301. Por eso, cuando el cambio de URL es permanente y quieres conservar el SEO acumulado, la opción correcta es la 301; reserva la 302 para situaciones provisionales, como una página en mantenimiento.
Cómo hacer una redirección 301 en tu web
Existen dos formas habituales de crear una redirección 301: editando el archivo .htaccess del servidor o utilizando un plugin del CMS, como WordPress. Veamos ambas.
Redirección 301 con el archivo .htaccess
El archivo .htaccess se encuentra en la raíz del directorio de tu hosting. Para editarlo, sigue estos pasos:
- Accede al archivo .htaccess desde las opciones del panel de administración de tu hosting o conectándote por FTP con un programa gratuito como FileZilla.
- Incluye en el archivo el código correspondiente a la redirección, indicando el tipo, la URL antigua y la URL nueva.
- Guarda los cambios y comprueba que la dirección antigua redirige correctamente a la nueva.
Por ejemplo, para redirigir una página de tu sitio a otra, añadirías una línea como esta:
Redirect 301 /pagina-antigua https://www.tudominio.com/pagina-nueva
Trabaja siempre sobre una copia de seguridad del archivo, porque un error de sintaxis en .htaccess puede afectar al funcionamiento de toda la web.
Redirección 301 con un plugin
La forma más sencilla de realizar un 301 redirect es con un complemento del CMS que utilices. En WordPress existen muchos plugins que permiten crear redirecciones de manera rápida e intuitiva. Uno de los más utilizados es Redirection. Su funcionamiento es simple: al crear una redirección muestra dos campos a rellenar.
- URL de origen. Aquí se introduce la dirección antigua.
- URL de destino. Aquí se indica la nueva URL a la que se enviará al usuario.
Finalmente, hay que seleccionar el tipo de redirección, ya que Redirection permite aplicar redirecciones 301, 302 y otros tipos. Esta opción es ideal si no quieres tocar archivos del servidor.
Otros tipos de redirección que conviene conocer
Aunque la 301 y la 302 son las más habituales, existen otros códigos relacionados que ayudan a tomar la decisión correcta en cada situación. La redirección 308 equivale a una 301 permanente, pero conserva el método de la petición (por ejemplo, un envío de formulario), mientras que la 307 es el equivalente temporal de la 302. Por su parte, los códigos 404 (página no encontrada) y 410 (contenido eliminado de forma permanente) no son redirecciones, sino respuestas que indican que un contenido ya no está disponible; si una página ha desaparecido pero existe un sustituto claro, suele ser preferible aplicar una 301 hacia ese nuevo contenido antes que dejar un 404. Conocer estas diferencias te permite elegir la respuesta adecuada y mantener tanto la experiencia de usuario como la salud SEO de tu sitio. En la mayoría de los casos de cambios definitivos, sin embargo, la redirección 301 sigue siendo la opción de referencia.
Buenas prácticas y errores que conviene evitar
Las redirecciones 301 y 302 son muy útiles para controlar los cambios y los errores de un sitio web, pero no conviene abusar de ellas. Un exceso de redirecciones puede afectar de forma negativa a la velocidad de carga o desperdiciar el crawl budget (presupuesto de rastreo), es decir, los recursos que los bots de Google dedican a analizar e indexar tu web. Para mantener un sitio saludable, evita las cadenas de redirecciones (una URL que redirige a otra y esta a una tercera), apunta siempre a la URL final y revisa periódicamente que no queden enlaces internos rotos. Tras aplicar cualquier redirección, comprueba el resultado con una herramienta que muestre el código de estado HTTP para confirmar que devuelve un 301. También resulta muy recomendable apoyarte en Google Search Console para detectar errores de rastreo y vigilar cómo evolucionan las URL redirigidas tras aplicar los cambios, de modo que puedas corregir a tiempo cualquier problema.
Preguntas frecuentes
¿Una redirección 301 mantiene mi posicionamiento en Google?
Sí. La redirección 301 traspasa la mayor parte de la autoridad y el posicionamiento de la URL antigua a la nueva, por lo que es la opción recomendada cuando el cambio es permanente y quieres conservar el SEO.
¿Es mejor usar .htaccess o un plugin?
Depende de tu caso. El método .htaccess es directo y no requiere instalar nada, pero exige cuidado con la sintaxis. Un plugin como Redirection es más cómodo y visual, sobre todo si gestionas muchas redirecciones en WordPress y prefieres no editar archivos del servidor.
¿Cuánto tarda Google en aplicar la redirección?
No es inmediato. Google necesita volver a rastrear las URL para procesar el cambio, lo que puede llevar desde unos días hasta varias semanas según la frecuencia de rastreo de tu sitio. Mantener la redirección activa el tiempo suficiente es clave para que se consolide.
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