Qué es FTP y para qué usarlo
Por FelipePublicado en:
FTP (File Transfer Protocol) es un protocolo que sirve para transferir archivos entre tu ordenador y un servidor a través de internet. Se utiliza, sobre todo, para subir los ficheros de una web al alojamiento, descargar copias de seguridad y mover estructuras completas de carpetas de forma ordenada y controlada.
Qué es FTP
FTP es el acrónimo en inglés de File Transfer Protocol, es decir, protocolo de transferencia de archivos. Se creó en 1971 y es uno de los grandes responsables de que hoy intercambiar ficheros entre equipos resulte tan sencillo. Se basa en una tecnología cliente-servidor que permite el intercambio de archivos entre ordenadores de una misma red —ya sea local o internet— con independencia del sistema operativo que utilice cada uno.
En esencia, el protocolo FTP da acceso a determinadas carpetas de un servidor para subir o descargar archivos según los permisos que se hayan otorgado. Esto permite transferir grupos de ficheros de manera organizada, manteniendo intacta la estructura de carpetas y subcarpetas con la que trabajas.
Cómo funciona FTP
El funcionamiento de FTP se compone de dos partes. Por un lado, un servidor FTP gestiona la transferencia y pone los archivos a disposición para subirlos o descargarlos. Por otro, una aplicación de cliente FTP permite que el usuario se conecte a ese servidor desde su propio equipo.
Para establecer la conexión necesitas tres datos: la dirección FTP a la que quieres acceder, un nombre de usuario y una contraseña que previamente te ha facilitado el administrador del servidor. Una vez conectado, accederás a una estructura de carpetas y subcarpetas por la que podrás navegar para transferir, subir, mover, descargar e incluso editar archivos en remoto. Desde la administración del servidor se configuran los permisos de cada carpeta y los perfiles de los usuarios, de modo que solo acceda quien deba hacerlo.
A nivel técnico, el protocolo utiliza el puerto 21 para enviar los comandos de control y un segundo canal para los datos. Existen los modos activo y pasivo, que determinan cómo se abre ese canal de datos; el modo pasivo es el más habitual cuando el cliente se encuentra detrás de un router o de un cortafuegos.
Tipos de FTP
En función de la conexión podemos distinguir varios tipos de FTP, y conviene diferenciarlos para sacarle un mayor rendimiento a tu servicio de hosting:
- FTP autenticado: requiere usuario y contraseña para acceder al servidor. Es el más utilizado, ya que ofrece un control claro sobre quién entra y qué puede hacer.
- FTP embebido: se emplea para permitir la descarga de un archivo concreto desde una página web, por lo que no necesita un cliente FTP instalado.
- FTP público o anónimo: permite el acceso al servidor sin necesidad de autenticarse, aunque con bastantes más restricciones por motivos de seguridad.
FTP seguro: SFTP y FTPS
El FTP clásico transmite la información, incluidas las credenciales, sin cifrar. Por eso, cuando manejes datos sensibles conviene optar por sus variantes seguras. SFTP transfiere los archivos a través de una conexión cifrada mediante SSH, mientras que FTPS añade una capa de cifrado SSL/TLS al protocolo tradicional. Ambas opciones protegen tus archivos y tus contraseñas frente a posibles interceptaciones, algo especialmente recomendable si trabajas desde redes wifi públicas.
Para qué usar FTP
Aunque pueda parecer un protocolo antiguo, nada más lejos de la realidad: el FTP sigue siendo una herramienta potente y vigente. Se utiliza a menudo para trasladar de forma ordenada estructuras completas de carpetas. El ejemplo más claro es cuando desarrollas una página web en tu ordenador local y quieres subir todos sus archivos al servidor de alojamiento. También permite compartir ficheros de manera controlada, lo que facilita enormemente el trabajo en grupo entre los usuarios de una red, y resulta ideal para mover proyectos completos de un servidor a otro durante una migración.
Ventajas de usar FTP para gestionar tu web
Frente a otros métodos de subida, el FTP destaca por su fiabilidad cuando hay que mover muchos archivos a la vez. El administrador de archivos del navegador resulta cómodo para cambios puntuales, pero se queda corto cuando necesitas subir cientos de imágenes, una librería multimedia completa o todos los ficheros de un tema de WordPress. Un cliente FTP reanuda las transferencias interrumpidas, muestra el progreso de cada archivo y conserva la estructura de carpetas tal y como está en tu equipo.
Además, el FTP es muy práctico para tareas de mantenimiento habituales: descargar una copia de seguridad antes de actualizar, restaurar un fichero dañado, instalar manualmente plugins o plantillas, o revisar los registros del servidor. Para un desarrollador o un diseñador que trabaja con varios proyectos, tener cuentas FTP separadas por sitio ayuda a mantener el orden y a delegar accesos sin comprometer el resto del alojamiento; en entornos de equipo, esa separación también facilita auditar quién ha subido o modificado cada archivo.
Cómo conectarte por FTP en tu hosting
Para subir tu web por FTP solo necesitas un cliente como FileZilla, WinSCP o Cyberduck, todos ellos gratuitos y disponibles para Windows, macOS y Linux. Los datos de conexión —servidor, usuario, contraseña y puerto— los encontrarás en el panel de control de tu alojamiento. Si contratas un plan de hosting, podrás crear y gestionar tus cuentas FTP desde el propio panel, en modo autogestión y sin necesidad de llamar por teléfono. Una vez introducidos los datos, arrastra los archivos desde tu equipo a la carpeta correspondiente del servidor —habitualmente public_html— y la transferencia comenzará al instante.
Preguntas frecuentes
¿Sigue siendo seguro usar FTP?
El FTP tradicional no cifra la información, así que para datos sensibles es preferible utilizar SFTP o FTPS, que protegen las credenciales y los archivos durante la transferencia. Para tareas básicas en redes de confianza, el FTP clásico continúa cumpliendo su función sin problemas.
¿Qué programa necesito para conectarme por FTP?
Un cliente FTP. Los más populares son FileZilla, WinSCP y Cyberduck, gratuitos y compatibles con los principales sistemas operativos. Basta con introducir la dirección del servidor, el usuario, la contraseña y el puerto para empezar a transferir archivos.
¿Dónde consigo los datos de acceso FTP?
En el panel de control de tu hosting. Allí puedes crear cuentas FTP, asignarles una carpeta concreta y definir sus permisos. Si te surge cualquier duda, el soporte en español disponible 24/7 de tu proveedor puede guiarte durante la configuración.
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