Conoce los distintos tipos de licencias de software
Por FelipePublicado en:
Las licencias de software son los contratos que definen cómo se puede usar, copiar, modificar y distribuir un programa. Se agrupan en dos grandes familias: las de código abierto, que permiten ver y modificar el código fuente, y las de código cerrado o propietarias, que restringen esos derechos. Conocer sus diferencias ayuda a elegir el software adecuado y a cumplir la ley.
Qué es una licencia de software
Una licencia de software es el acuerdo legal entre quien crea un programa y quien lo utiliza. En ese documento se establecen los permisos y las limitaciones: si puedes instalarlo en varios ordenadores, si puedes modificarlo, si puedes redistribuirlo y en qué condiciones. Aceptar la licencia, normalmente al instalar el programa, equivale a firmar ese contrato. Por eso conviene saber qué tipo de licencia tiene cada software que usamos, tanto en el ámbito personal como, sobre todo, en el profesional.
Licencias de software de código abierto
El software de código abierto (open source) se distribuye junto con su código fuente, de modo que cualquiera puede estudiarlo, modificarlo y mejorarlo. Estas licencias fomentan la colaboración y la transparencia, y son la base de gran parte de la tecnología que sostiene internet, desde sistemas operativos como Linux hasta gestores de contenidos como WordPress. Ser de código abierto no significa necesariamente que el programa sea gratuito, aunque muy a menudo lo sea: lo esencial es la libertad de acceder al código y adaptarlo a cada necesidad.
Copyright y copyleft
Para entender el software libre conviene distinguir dos conceptos. El copyright, o derecho de autor, reserva los derechos de explotación a su creador. El copyleft, en cambio, es un juego de palabras que invierte esa idea: utiliza el derecho de autor para garantizar que un programa y sus versiones derivadas sigan siendo libres. Es decir, si modificas un software con licencia copyleft, como la GPL, y lo distribuyes, estás obligado a publicarlo bajo la misma licencia, de manera que la libertad se mantenga en cadena. Existen también licencias permisivas, como MIT o Apache, que dejan más margen e incluso permiten integrar el código en productos propietarios.
Licencias de software de código cerrado
El software de código cerrado o propietario no facilita su código fuente, y su uso queda limitado a lo que marque la licencia. El usuario adquiere el derecho a utilizar el programa, pero no a modificarlo ni a redistribuirlo. Sistemas operativos comerciales, suites ofimáticas o programas de diseño profesionales suelen funcionar con este modelo. A cambio de esas restricciones, el fabricante ofrece soporte, actualizaciones y una garantía de funcionamiento. Dentro de este grupo encontramos distintas modalidades, como las licencias por equipo, por usuario o por suscripción.
Otros tipos de licencias
Entre los dos extremos existen fórmulas intermedias muy habituales:
- Freeware: software gratuito de uso libre, pero sin acceso al código fuente.
- Shareware: versiones de prueba que funcionan durante un tiempo o con funciones limitadas hasta que se paga la versión completa.
- Trial o demo: versiones de evaluación con fecha de caducidad pensadas para probar el producto.
- Software de dominio público: programas sin derechos de autor, que cualquiera puede usar y modificar sin restricciones.
- Licencias por suscripción (SaaS): el pago periódico da derecho a usar el programa, normalmente en la nube, mientras dure la suscripción.
Licencias de software y alojamiento web
Las licencias también están muy presentes en el mundo del hosting. Muchos paneles de control, sistemas de correo y tecnologías de servidor funcionan con licencias propias, y normalmente es el proveedor de alojamiento quien las asume e incluye en el servicio, de modo que el cliente no tiene que preocuparse de gestionarlas. En HostingPlus, por ejemplo, el servicio de hosting incorpora tecnología LiteSpeed y herramientas listas para usar, con el SSL y la migración incluidos. Así, al contratar el alojamiento ya dispones del software necesario debidamente licenciado, sin configuraciones complejas. Si vas a instalar aplicaciones por tu cuenta, conviene revisar siempre su licencia para asegurarte de que puedes usarlas con fines comerciales.
Ventajas e inconvenientes de cada modelo
Cada tipo de licencia tiene sus puntos fuertes y sus límites. El software de código abierto destaca por su flexibilidad, su coste reducido y la posibilidad de adaptarlo, además de contar con comunidades amplias que detectan y corrigen fallos con rapidez; a cambio, en ocasiones requiere conocimientos técnicos para sacarle partido y el soporte puede depender de esa comunidad. El software propietario, por su parte, ofrece soporte profesional, actualizaciones garantizadas y una experiencia más cerrada y predecible, pero implica un coste de licencia y una mayor dependencia del fabricante. No hay una opción válida para todos los casos: la elección depende de las necesidades, el presupuesto y los conocimientos de cada proyecto.
Cómo elegir la licencia adecuada para tu proyecto
Antes de decidirte por un programa, plantéate algunas preguntas: ¿necesitas modificar el código o te basta con usar la herramienta tal cual?, ¿el uso será personal, educativo o comercial?, ¿dispones de presupuesto para licencias o prefieres soluciones gratuitas?, ¿qué nivel de soporte vas a necesitar? Responder a estas cuestiones te ayudará a descartar opciones y a centrarte en las licencias que encajan con tu situación. En entornos profesionales conviene además llevar un registro de las licencias contratadas y de sus fechas de renovación, para evitar usos indebidos y mantener todo en regla.
Por último, recuerda que el modelo de licencia no es necesariamente permanente. Es habitual empezar con herramientas gratuitas o de código abierto y, a medida que el proyecto crece, incorporar soluciones de pago que aporten soporte o funciones avanzadas. Lo importante es que cada programa que utilices esté correctamente licenciado para el uso que le das.
Preguntas frecuentes
¿Software de código abierto es lo mismo que software gratuito?
No exactamente. El código abierto se refiere a la libertad de acceder y modificar el código fuente, mientras que “gratuito” alude solo al precio. Muchos programas de código abierto son gratis, pero también existe software libre de pago y software gratuito que no es abierto, como el freeware.
¿Puedo usar cualquier software gratuito en mi empresa?
No siempre. Algunas licencias gratuitas permiten únicamente el uso personal o educativo y excluyen el comercial. Antes de instalar un programa en un entorno profesional conviene leer su licencia para comprobar que admite ese uso.
¿Qué licencia tiene WordPress?
WordPress se distribuye bajo la licencia GPL, de código abierto y con copyleft. Esto significa que puedes usarlo, modificarlo y redistribuirlo libremente, siempre respetando los términos de esa licencia, algo que ha favorecido su amplio ecosistema de plugins y plantillas.
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