Qué es el cómputo en la nube
Por FelipePublicado en:
El cómputo en la nube (o cloud computing) es la tecnología que permite ejecutar programas y guardar información en servidores remotos a través de internet, sin depender de la potencia del ordenador local. Accedes a los recursos desde cualquier dispositivo con conexión, ya sea un ordenador o un móvil, en el momento que los necesites.
Qué es el cómputo en la nube y para qué sirve
El cómputo o computación en la nube es un modelo tecnológico que permite utilizar software de forma remota y almacenar datos en servidores conectados a internet, en lugar de instalarlo todo en un equipo físico. Su funcionamiento se apoya en tres grandes modelos de servicio: IaaS (infraestructura como servicio), PaaS (plataforma como servicio) y SaaS (software como servicio). En todos ellos, el usuario no necesita disponer de un hardware potente ni de licencias instaladas localmente, ya que accede a los programas y a la información directamente desde internet, utilizando su propio ordenador o móvil. Esta forma de trabajar se ha vuelto cotidiana: la usamos al consultar el correo electrónico, al editar documentos compartidos, al ver plataformas de streaming o al jugar a videojuegos en línea. Para empresas y particulares supone pasar de comprar y mantener equipos a contratar exactamente la capacidad que se necesita en cada momento.
Cómo funciona la computación en la nube
Los proveedores de servicios en la nube utilizan grandes centros de datos donde concentran servidores, unidades de almacenamiento, sistemas de protección y conexiones a internet de alta velocidad. Toda la capacidad de cálculo y de almacenamiento reside en esa infraestructura, de modo que el usuario no tiene que instalar el software en su equipo ni mantener un servidor local. Cuando abres una aplicación en la nube, tu dispositivo envía la petición a través de internet, el servidor procesa la información y te devuelve el resultado. Este reparto de tareas permite que un ordenador o un móvil modesto trabaje con programas muy exigentes, porque el esfuerzo real lo realiza el centro de datos. Además, estos proveedores aplican redundancia y copias de seguridad para garantizar una alta disponibilidad: si un componente falla, otro asume su función sin que el servicio se interrumpa.
Principales ventajas del cloud computing
La computación en la nube se ha convertido en una forma habitual de utilizar software y de almacenar datos, tanto en grandes compañías como en pequeños negocios y entre los propios usuarios. Estas son sus ventajas más destacadas.
Menor dependencia del hardware
La ejecución del software se realiza en los servidores del proveedor, que asumen toda la carga de procesamiento. Por eso no necesitas un ordenador de altas prestaciones para utilizar aplicaciones complejas: basta con un equipo con navegador y conexión. Esto alarga la vida útil de los dispositivos y reduce la inversión en renovación de equipos.
Reducción de costes
Para las empresas, la nube supone un ahorro notable por varios motivos:
- No es necesario invertir en servidores locales ni en el resto de componentes físicos, porque se contratan de forma remota.
- Se evitan los gastos de mantenimiento, configuración y actualización de servidores, routers y otros equipos.
- Se accede al software sin tener que adquirir licencias costosas, normalmente mediante una cuota según el uso.
Este modelo de pago por uso convierte una gran inversión inicial en un gasto previsible y escalable, algo especialmente útil para pymes y proyectos que están empezando.
Mayor seguridad
Los proveedores de computación en la nube cuentan con sistemas de protección avanzados para garantizar la privacidad y la integridad de los datos. Aplican cifrado, control de accesos, cortafuegos y copias de seguridad automáticas, lo que reduce muchos de los riesgos asociados a la ciberseguridad. Gracias al almacenamiento en la nube, una empresa puede mantener copias de seguridad de su información fuera de sus instalaciones, de modo que un incidente físico (un robo, un incendio o una avería) no implique la pérdida de los datos.
Más movilidad y trabajo en equipo
Otra gran ventaja es la movilidad. Los usuarios ya no tienen que estar delante de un equipo concreto para trabajar: pueden acceder a sus programas y archivos desde cualquier lugar y a cualquier hora, simplemente entrando en la plataforma con sus credenciales. Esto ha impulsado el teletrabajo, la colaboración entre equipos distribuidos y la posibilidad de que las empresas operen más allá de su ubicación física.
Modelos de servicio y de despliegue
Conviene distinguir los tres modelos de servicio. En el modelo IaaS contratas la infraestructura básica (servidores, almacenamiento y red) y tú gestionas el sistema operativo y las aplicaciones. En el modelo PaaS, el proveedor te ofrece además un entorno preparado para desarrollar y desplegar aplicaciones, sin que tengas que administrar los servidores. En el modelo SaaS utilizas directamente una aplicación lista para usar, como un gestor de correo o una suite ofimática, sin preocuparte de lo que hay por debajo. A esto se suman los modelos de despliegue: la nube pública (recursos compartidos gestionados por un proveedor), la nube privada (infraestructura de uso exclusivo) y la nube híbrida (una combinación de ambas que busca equilibrio entre control y flexibilidad).
Cloud computing y el alojamiento web
El alojamiento web es uno de los ejemplos más claros de computación en la nube aplicada al día a día de cualquier proyecto. Cuando publicas una página, sus archivos y su base de datos residen en un servidor conectado a internet que se encarga de servirla a los visitantes. La calidad de esa infraestructura determina la velocidad y la disponibilidad de tu web. Por eso conviene fijarse en aspectos como los discos NVMe, la tecnología LiteSpeed y la inclusión de certificado SSL y migración. HostingPlus, por ejemplo, ofrece desde 2004 alojamiento hosting con discos NVMe, tecnología LiteSpeed, certificado SSL y migración incluidos, servidores en Estados Unidos y soporte 24/7 en español, con un sistema de autogestión que no obliga a llamar por teléfono. Cuenta con más de 30.000 clientes, una valoración de 4,8 estrellas en Google y 30 días de garantía. Puedes consultar los planes y precios en euros en su página de hosting.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre IaaS, PaaS y SaaS?
IaaS te proporciona la infraestructura (servidores, almacenamiento y red) para que tú gestiones el sistema y las aplicaciones; PaaS añade un entorno listo para desarrollar y desplegar software; y SaaS te entrega la aplicación final lista para usar. La diferencia está en cuánta gestión asume el proveedor y cuánta conservas tú.
¿Es seguro guardar datos en la nube?
Sí, siempre que elijas un proveedor solvente. Los servicios en la nube aplican cifrado, control de accesos y copias de seguridad automáticas. Aun así, conviene mantener contraseñas robustas, activar la verificación en dos pasos y disponer de copias adicionales de la información más crítica.
¿Necesito un ordenador potente para usar la nube?
No. Como el procesamiento se realiza en los servidores del proveedor, basta con un ordenador o móvil con navegador y una conexión a internet estable. Esto permite trabajar con aplicaciones exigentes desde equipos modestos.
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