Qué es un certificado SSL y por qué instalarlo
Por FelipePublicado en:
Un certificado SSL es un estándar de seguridad que cifra la información intercambiada entre el navegador del usuario y el servidor donde está alojada tu web. Instalarlo protege los datos frente a interceptaciones, activa el protocolo HTTPS y el candado de seguridad, y evita que los navegadores muestren avisos de «conexión no segura». Hoy resulta imprescindible para cualquier sitio.
Qué es un certificado SSL y su relación con HTTPS
Si tienes un sitio web o una tienda online, necesitas instalar un certificado SSL para añadir seguridad a las conexiones y, al mismo tiempo, evitar que los navegadores devuelvan una advertencia a los usuarios que intentan acceder, indicando que se trata de una conexión no segura. Esa advertencia genera desconfianza y hace que muchas visitas abandonen la página antes de entrar.
Las siglas SSL significan Secure Socket Layer. Se trata de un protocolo creado originalmente por Netscape y Mastercard para asegurar las transacciones en Internet. En la práctica, el certificado SSL es un estándar que aporta la seguridad tecnológica necesaria para cifrar las comunicaciones entre un servidor web y un navegador. Este certificado electrónico garantiza que los datos intercambiados entre ambos siguen siendo privados y que no pueden ser interceptados ni manipulados por terceros.
A los sitios que tienen instalado un certificado SSL se accede mediante el protocolo HTTPS (Protocolo de Transferencia de Hipertexto Seguro), que combina el protocolo HTTP con una capa de cifrado SSL. Un sitio seguro se identifica fácilmente porque el navegador muestra un pequeño icono de candado en la barra de direcciones. Este cifrado cobra especial importancia en las redes Wi-Fi públicas, mucho más susceptibles de ser interceptadas.
Ventajas de instalar un certificado SSL
El certificado SSL asegura la confidencialidad y evita el espionaje o la interceptación de datos, de modo que la información que viaja entre el servidor y el navegador queda protegida. Además, permite autenticar el sitio: confirma al visitante que está accediendo realmente a la web oficial y no a una copia fraudulenta.
Para una tienda online, contar con SSL es directamente imprescindible para proteger los datos de los clientes. La mayoría de los usuarios se niegan hoy a introducir información confidencial —como datos bancarios— en sitios que no son seguros, por lo que el certificado se convierte en una clara marca de confianza. A esto se suma un beneficio de posicionamiento: en agosto de 2014, Google anunció que los sitios con certificado SSL se verían favorecidos en su buscador, así que el HTTPS también influye en el SEO.
Tipos de certificados SSL
Existen certificados de pago y gratuitos. Para una web sencilla, sin pasarela de pagos, un certificado gratuito suele ser suficiente; para proyectos que requieren mayor nivel de seguridad o que gestionan transacciones, conviene un certificado de pago, cuyo precio de mercado ronda los 30 euros al año en su nivel medio. Más allá de su coste, se diferencian por el tipo de validación.
Validación de dominio (DV)
Es el certificado SSL clásico y permite una encriptación básica. La Autoridad de Certificación (CA) lo emite con mucha rapidez y solo exige verificar la propiedad del nombre de dominio. Resulta ideal para blogs, webs corporativas y proyectos que necesitan cifrado sin trámites complejos.
Validación de organización (OV)
Este certificado incluye la autenticación de la empresa o persona propietaria del dominio. La información verificada aparece en el sello del sitio seguro, lo que aporta una capa adicional de confianza. Es más caro que la validación de dominio, pero ofrece mayor seguridad y resulta adecuado para organizaciones que quieren reforzar su identidad.
Validación extendida (EV)
El certificado de validación extendida ofrece el nivel de seguridad más alto y un proceso de verificación más exigente de la entidad. Es la opción habitual de grandes comercios y organizaciones que manejan información especialmente sensible.
Cómo instalar un certificado SSL en tu web
El proceso de instalación depende de tu proveedor de alojamiento, pero en la mayoría de los hostings actuales es sencillo y, en muchos casos, está automatizado. A grandes rasgos, se solicita el certificado para tu dominio, se valida la propiedad del mismo y, una vez emitido, se activa en el servidor para que tu web pase a cargarse mediante HTTPS. Después conviene comprobar que todo el contenido —imágenes, scripts y enlaces internos— se sirve también de forma segura, para evitar el llamado «contenido mixto».
Muchos proveedores incluyen el certificado SSL dentro de sus planes, de manera que no tienes que configurarlo manualmente. Si quieres asegurarte de que tu web carga con HTTPS y el candado de seguridad, puedes revisar las opciones de certificados SSL y comprobar qué tipo de validación se ajusta a tu proyecto. En HostingPlus, por ejemplo, el certificado SSL y la migración están incluidos, con soporte 24/7 en español y autogestión sin necesidad de llamadas de teléfono.
Como ves, la importancia de tener instalado un certificado SSL es muy alta. Si quieres garantizar la seguridad de todas las comunicaciones de tu web y ganarte la confianza de tus clientes —y también la del buscador de Google—, instalar un certificado SSL ha dejado de ser opcional para convertirse en un requisito básico de cualquier proyecto en Internet.
Conviene recordar que los certificados SSL tienen una fecha de caducidad y deben renovarse de forma periódica. Muchos proveedores automatizan esta renovación para que tu web nunca se quede sin protección; si gestionas el certificado por tu cuenta, anota la fecha de vencimiento y renuévalo con antelación para evitar que vuelva a aparecer el aviso de conexión no segura y se interrumpa la confianza de tus visitantes.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio tener un certificado SSL?
No es una obligación legal en todos los casos, pero sí es prácticamente imprescindible. Sin SSL, los navegadores muestran avisos de «conexión no segura» que ahuyentan a las visitas, y el posicionamiento en buscadores se resiente. Para cualquier tienda online es directamente necesario.
¿Un certificado SSL gratuito es suficiente?
Para webs sencillas sin pasarela de pagos, un certificado gratuito de validación de dominio suele bastar para cifrar las conexiones y activar HTTPS. Los proyectos que gestionan pagos o datos sensibles pueden beneficiarse de un certificado de pago con validación de organización o extendida.
¿Qué diferencia hay entre HTTP y HTTPS?
HTTP transmite la información sin cifrar, mientras que HTTPS añade una capa de cifrado SSL que protege los datos entre el navegador y el servidor. Solo las webs con certificado SSL muestran el candado y cargan mediante HTTPS.
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