Servidor DNS: qué es y cómo configurarlo
Por FelipePublicado en:
Un servidor DNS (Domain Name System o sistema de nombres de dominio) es el sistema que traduce las direcciones IP, formadas por números, en nombres de dominio fáciles de recordar como tunegocio.es. Gracias a él escribes un nombre en el navegador en lugar de una larga secuencia numérica y llegas a la web correcta sin tener que memorizar cifras.
Qué es un servidor DNS
Las direcciones IP son una serie de números que apuntan hacia un sitio web en internet. Con un servidor DNS se asigna a esas IP un nombre de dominio mucho más sencillo de recordar, lo que facilita el acceso a las distintas páginas web. Si tuviésemos que recordar los sitios aprendiendo su dirección IP, por ejemplo 168.212.226.209, navegar sería muy complicado; en cambio, utilizando su nombre de dominio, como www.rae.es, resulta mucho más fácil recordar y asociar cada web con su marca o su temática.
En esencia, un servidor DNS es un sistema que se utiliza para traducir las IP que apuntan a los distintos sitios web. Como ejemplo, el dominio www.google.com apunta a una dirección IP del tipo 173.194.39.78: tanto si escribes el nombre de dominio como si escribes la IP en un navegador (Chrome, Firefox, Edge, Opera, etc.), llegarás a la misma página. Por eso el DNS es una de las piezas invisibles pero imprescindibles de internet: trabaja en segundo plano cada vez que abres una web.
Para qué se utiliza un servidor DNS
Cuando se crea una página web hay que asociar la IP desde la que se accede a ella con un nombre de dominio. Esa asociación se realiza mediante un servidor DNS, por lo que es necesario dar de alta los servidores DNS o nameservers y configurarlos correctamente. A partir de ese momento, cada vez que alguien teclea tu dominio, su navegador realiza una consulta para averiguar a qué IP debe conectarse.
Ese proceso, llamado resolución DNS, sucede en milésimas de segundo y sigue varios pasos: el navegador pregunta a un servidor resolutor, que a su vez consulta los servidores raíz, después los responsables de la extensión (.es, .com, etc.) y, por último, los servidores autoritativos de tu dominio, que devuelven la IP final. Para acelerar las siguientes visitas, esa respuesta se guarda temporalmente en una memoria caché, de modo que no haya que repetir toda la cadena cada vez.
Los registros DNS más habituales
Dentro de la configuración de un dominio encontrarás varios tipos de registros, cada uno con una función concreta. El registro A asocia el dominio con una dirección IPv4, y el AAAA hace lo mismo con una IPv6. El registro CNAME crea un alias que apunta de un nombre a otro, muy útil para subdominios. El registro MX indica qué servidor gestiona el correo de tu dominio, y el registro TXT se emplea para verificaciones y para mejorar la seguridad del correo con sistemas como SPF, DKIM o DMARC. Por último, los registros NS señalan cuáles son los servidores de nombres responsables del dominio.
Cómo configurar un servidor DNS
Crear y configurar un servidor DNS desde cero es un proceso avanzado que requiere una serie de pasos. En primer lugar deben configurarse los servidores de nombres DNS, utilizando dos direcciones IP dedicadas en el servidor y asignando a cada una de ellas su registro DNS. En segundo lugar, hay que dar de alta esas nuevas DNS en el agente registrador donde esté registrado el dominio principal del que dependen. Una vez hecho esto, conviene tener paciencia: los cambios en los DNS no son inmediatos y su propagación por toda la red puede tardar desde unas horas hasta uno o dos días.
La opción más sencilla: que lo gestione tu proveedor
Afortunadamente, cuando contratas un servicio de alojamiento para tu página web, el propio proveedor se encarga de la configuración necesaria de los servidores DNS, de modo que tú solo tengas que centrarte en desarrollar y gestionar tu sitio. Esto evita errores y ahorra mucho tiempo. Con un proveedor como HostingPlus, que ofrece servicios desde 2004 y cuenta con soporte 24/7 en español, el registro del dominio y la configuración de las DNS se realizan de forma guiada; puedes ver las opciones para registrar y gestionar tu dominio y dejar la parte técnica en manos del equipo. Los servidores DNS son, en definitiva, lo que nos permite navegar por internet usando nombres asociados a una marca, un lugar o una temática, en lugar de tener que aprender largas series de números.
Problemas frecuentes relacionados con los DNS
Buena parte de las incidencias al lanzar o migrar una web tienen su origen en unos DNS mal configurados. Si una página no carga después de un cambio, lo más habitual es que la propagación aún no haya terminado o que falte algún registro. Cuando el correo deja de funcionar, conviene revisar el registro MX y los registros de autenticación (SPF, DKIM y DMARC), porque un valor incorrecto puede hacer que tus mensajes acaben en la carpeta de spam o sean rechazados. Y si has cambiado de proveedor de alojamiento, recuerda actualizar los nameservers para que apunten al nuevo servidor; mientras conviven los antiguos y los nuevos, los visitantes pueden ver versiones distintas de la web.
Ante cualquier duda, lo más seguro es apoyarte en el soporte de tu proveedor antes de modificar registros a ciegas, ya que un error en esta zona afecta a la vez a la web y al correo. Como norma general, anota siempre la configuración anterior antes de tocar nada, realiza los cambios fuera de las horas de más tráfico y deja pasar el tiempo de propagación antes de dar por hecho que algo ha fallado. Esta prudencia es la mejor forma de evitar caídas innecesarias.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en aplicarse un cambio en los DNS?
La propagación de un cambio en los DNS puede tardar desde unos minutos hasta 24 o 48 horas, dependiendo de las memorias caché de los distintos servidores. Durante ese periodo, algunos visitantes pueden ver la versión antigua y otros la nueva.
¿Qué diferencia hay entre el dominio y el servidor DNS?
El dominio es el nombre que escribes, como tunegocio.es. El servidor DNS es el sistema que traduce ese nombre a la dirección IP donde está alojada tu web. Sin DNS, tendrías que memorizar la IP para poder acceder.
¿Tengo que configurar las DNS yo mismo?
No necesariamente. Si contratas dominio y alojamiento con el mismo proveedor, la configuración suele venir hecha. Solo tendrás que tocar los registros si quieres apuntar el dominio a otro servidor, añadir un subdominio o configurar el correo.
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